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Hace más el que quiere que el que puede. Siempre he escuchado eso en casa, y es verdad, vale más el esfuerzo y el tesón que se demuestra en las cosas que hacerlo sin que nos cueste nada, eso no tiene merito alguno.

Cuando estas al cargo de personas mayores y la mayoría de ellas están impedidas para el movimiento tienes que agudizar el ingenio si quieres desempeñar bien tu trabajo y sobre todo si quieres que todos se beneficien de las cosas que les enseñas y ofreces.
En el hospital geriátrico tenemos un aula en el que traemos a los abuelos para que pasen un par de horas repasando mentalmente, haciendo ejercicios para que no pierdan destreza y para los que quieran leer o escribir algo. Hay algunos que ponen mucho interés pero no saben leer, por lo que uno de mis principales objetivos es enseñarles al menos a diferenciar algunas letras y a que sean capaces de escribir sus nombres o el mío.

Era totalmente inviable la enseñanza de todos a la vez con la pizarra blanca ya que el aula es muy grande y no llegaban las instrucciones a todos y cada uno de ellos por lo que me puse a pensar en la solución hasta que se me ocurrió, pizarras con ruedas, y además ya se comercializan. Es la solución a mi pequeño problema de movilidad. Ahora soy yo la que me acerco la pizarra a cada uno de ellos  y les explico y les enseño todo lo que necesitan saber, el trato es más personalizado y ellos también lo agradecen porque es más íntimo, más discreto, más personal. La solución al problema estaba en unas ruedas para poder transportar cómodamente la pizarra blanca de un lado a otro, así de fácil, así de sencillo.

Ahora ya no me separo de la pizarra, la llevo a todos lados, incluso cuando hace buen tiempo puedo darles las clases en el jardín, cuando salen a pasear, cuando salen a tomar el aire, es entonces cuando sentados en un banco algunos y en sus sillas de ruedas otros atienden a todo lo que les explico mientras disfrutan de una mañana de primavera cálida en la que los pájaros cantan y los abuelos son un poco más felices. Su felicidad es la mía también, no puedo estar más contenta con lo que hago, ahora si estoy en el lugar adecuado.