El dólar le trae buenas noticias al nuevo gobierno mexicano. Tras la cancelación de la construcción del aeropuerto de Texcoco, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador consiguió cerrar un acuerdo con los inversionistas. De esta manera, evita reembolsar en el corto plazo el bono de $6.000 millones de dólares.

Esto trae tranquilidad a la cotización del dólar después de algunos días cargados de turbulencias. El acuerdo con los acreedores de MexCAT, la empresa encargada de la construcción del aeropuerto de Texcoco, alivia la presión sobre la deuda externa de México. Además, el peso retomó la senda positiva y se aprecia un 1.3% frente a la moneda norteamericana.

Razones por la que la portabilidad marcó un antes y un después 1

El conflicto comenzó en octubre, luego de la victoria en las urnas de López Obrador. Durante la campaña electoral, AMLO se pronunció en repetidas ocasiones en contra de la construcción del aeropuerto en Texcoco.

A pesar de no haber asumido la presidencia hasta diciembre de 2018, AMLO llamó a una consulta popular para decidir el destino del nuevo aeropuerto. Además de presentar razones ecológicas, el principal foco de conflicto fue el enorme gasto que representaba el aeropuerto. Si bien solamente un millón de personas participaron de la consulta popular, el nuevo presidente estaba decidido a cancelar el suntuoso proyecto. Estas acciones se enmarcan dentro de su plan económico de austeridad.

Originalmente, la construcción del aeropuerto en Texcoco tenía como objetivo aliviar el tráfico del Benito Juárez, el aeropuerto de la Ciudad de México. Obedeciendo el mandato popular, la propuesta de AMLO es construir dos pistas en Santa Lucía, reacondicionar el aeropuerto de la Ciudad de México y reactivar el de Toluca.

 

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La reacción del mercado: sube el dólar, baja el peso

El motivo principal para la cancelación del proyecto siempre fue de materia económica. Iniciado hace dos años, se financió en parte a través de la emisión de bonos de deuda por un valor de $6.000 millones de dólares. Los costos totales de la construcción se elevan a $13.000 millones de dólares.

La noticia no cayó bien en los oídos de los inversores, en su mayoría extranjeros. Sin la construcción del aeropuerto no pueden ver cómo se les reembolsará el dinero invertido. Amenazaron con demandas y la exigencia de que se les devolviera el dinero.

El mercado reaccionó de inmediato. El valor de los bonos de MexCAT se hundieron. A fines de noviembre, los bonos con vencimientos más largos se negociaban en los mercados secundarios con una caída de más del 25%.  Este desplome de los bonos se vió reflejado en la cotización del dólar que se apreció un 10% en menos de un mes. Los mercados de bonos están preocupados por las acciones de López Obrador. Le temen a su intervencionismo. Sin embargo, el rendimiento de los bonos del gobierno es el más alto en 10 años.

La solución al conflicto

La única solución posible para este conflicto es la negociación con los tenedores de bonos de MexCAT. Así lo entendió el gobierno de López Obrador. Luego de la inauguración en los primeros días de diciembre, la nueva administración se propuso recomprar algunos de los bonos, buscando a cambio que los tenedores renuncien a los derechos de impuestos a los pasajeros de los aeropuertos mexicanos.

Este derecho, sumado a la cancelación del proyecto y la interferencia de las autoridades mexicanas en las tasas, le permitió a los acreedores demandar al Estado y exigir el reembolso inmediato del dinero invertido.

Las primeras negociaciones no llegaron a buen puerto. El sistema de subasta inversa no convenció a los tenedores de bonos y fue rechazada. El nuevo acuerdo fue aceptado por más del 70% de los acreedores. En este caso, la opción de compra tiene un precio fijo, incluso para los intereses devengados.

 

Gracias a este acuerdo, López Obrador logra recuperar la confianza de los mercados y garantizar la estabilidad económica en los primeros días de su mandato. Pero a pesar de esto, los mercados seguirán mirándolo con cierta desconfianza, atentos a lo que decida en el futuro y bajo vigilancia.